Hay que decir que George W. Bush Jr., el principal líder político de la potencia norteamericana, no debe estar muy a favor que exista esa primera enmienda de la constitución del país que dirige (o intenta dirigir), la cual nos habla de una libertad de expresión en todo ámbito. Al Jourgensen, un icono dentro de la música más dura estadounidense, ha aprovechado de la mejor forma ese derecho que como ciudadano posee, además de complementar esto con ese don propio para mostrar sus creencias y comentarios en su música hacia una administración que no todo el mundo, literalmente, sigue de una forma favorable.
Luego de dos discos que no causaron mayor revuelvo en nuestros oídos, sobre todo para quienes gustamos del experimento que significa
MINISTRY, Al y compañía nos presenta “Houses of the Molé”, el nuevo libro escrito por el señor Jourgensen, que nos lleva a abrir nuestros ojos ante toda la realidad que está pasando en EE.UU. pero a la vez infundando esa experiencia hacia lo que podría estar pasando en países incluso latinos. Un disco que mediante ese sonido que acostumbramos escuchar en su trabajo de 1992, nos entrega, por así decirlo una continuación a ese ambiente creado en esos años, de hecho como punto, no se si anecdótico, pero si importante de destacar hay que comentar que cada tema del disco comienza con ‘W’, excepto el primero llamado “No W” y que en la parte de atrás de la carátula enfatizan con número los temas 6 y 9; y si incluso nos fijamos bien podemos ver claramente una alusión a “N.W.O.”, primer tema de su aclamada placa “Psalm 69”, algo que nos funde aún más con el sonido que “Houses of the Molé” presenta, junto con el anteriormente álbum nombrado. Quizás esa comparación no sería buena para muchos, sintiendo que podría ser una especie de segunda parte, una continuación a “Psalm 69”, pero hay que reconocer que en “Houses of the Molé” la banda logró infundir un sonido muy propio, con las reminiscencias a ese disco tan popular.
Desde un comienzo con la poderosa “No W”, Al Jourgensen, también conocido como, Alien Jourgensen, muestra esa faceta que
MINISTRY nunca debió perder, que quizás debido a esas cadenas que Warner Records tenía con ellos, no lograron concretar mejores producciones anteriormente, esto debido al desagrado que poseía Al con los ejecutivos del sello. Hoy, ya con ese contrato deshecho, la banda nos da finalmente el sonido que tanto gustamos de este cuarteto. Con esta introducción a “Houses of the Molé” la banda deja en claro un sonido lleno de guitarras potentes y esa ironía que
MINISTRY expresa en sus letras, con variados arreglos en programación y jugando con secuencias tomadas de la voz de Bush Junior. Podríamos decir que la partida de Paul Barker, quien cumplía la labor de programador, compositor y bajista desde 1988, podría haber generado algún tipo de cambio en el estilo de
MINISTRY, pero esto arrojó un álbum mucho más crudo, más vinculado a esa base rock, influenciada un tanto por el punk, que algo más enlazado a las maquinas. Coros fuertes y llenos energía que se ven aumentados con esa inconformidad política actual. Temas como “Waiting” mostrando esa agresividad en voces y guitarras, junto con baterías asimilando ametralladoras, “Wrong” manejando un bajo con distorsión, y haciendo caer nuestra imaginación interna en ese discurso “Wrong… you are wrong everytime” con Bush de fondo. ¡Excelente! o “Warp City” jugando con ese humor presente en “Jesús Built my Hotrod” van introduciéndonos en esa carta protesta que Al nos presenta. También hay canciones como “WTV”, una analogía a “TV II”, con similares guitarras y cortes punzantes y que de hecho un tema oculto, la pista 13 del CD, nos hace recordar al clásico “So What”, increíble, ¿No?, que forma de presentar un disco tan poderoso frente a nuestros oídos y ante nuestra manera de pensar a las políticas actuales. Hacia el final del disco se torna un tanto letárgico este trabajo, tomando un aire más Industrial y pasando por esos medios tiempos que lanzan a “Houses of the Molé” en una extraña mezcla de variadas influencias de géneros musicales.
Gritos, filosas guitarras, maquinas rondando el ambiente, distorsionadas voces, muy bien ubicadas secuencias, letras irónicas bordeando un aire de anarquía, y la participación de George W. Bush Junior de forma involuntaria; Sin duda un álbum que merece estar a un volumen apto para molestar a tus vecinos, nivel que ayudará en gran parte a apreciar más la calidad que
MINISTRY nos presenta en “Houses of the Molé”, 9 temas que juntos con algunos cortes ocultos muestran a un Al de vuelta a esa cima de creatividad y calidad compositiva.
[ Century Media Records ]